¿Se jugará algún partido de La Liga en Estados Unidos?

La Liga firmaba un acuerdo con una multinacional de entretenimiento norteamericana para promover el fútbol español en Estados Unidos. De esta manera comenzaba el culebrón que está enfrentando a la Real Federación Española y a La Liga, dos organismos que nunca han tenido una estrecha relación. La idea inicial era que Real Madrid o Barcelona fuesen a disputar un partido oficial a tierras norteamericanas, el problema llegaba cuando el acuerdo se había firmado sin consentimiento de los clubes ni jugadores. En este momento, empezaban a aparecer los problemas de grupos que se oponían a la idea.

Los integrantes de los equipos se reunieron junto al presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles para avisar a La Liga de que podría haber una huelga en caso de que no se respetase la opinión de los futbolistas. Pese a ello, Javier Tebas siguió con el plan y empezaban a llegar los primeros rumores de que el primer partido oficial que se jugaría en USA sería el Girona-Barcelona. Las peñas del conjunto gironés empezaron a protestar y movilizarse contra esta medida ya que no querían perderse un partido tan importante como el que enfrenta a su equipo con el actual campeón.

La Liga justificaba su decisión poniendo a disposición de todos los aficionados del Girona una serie de bonificaciones como entradas gratis para el partido en el Camp Nou o un gran descuento en los vuelos a Miami. Pese a ello, el principal problema de La Liga no sería convencer a los aficionados, si no a convencer a la RFEF que no estaba nada de acuerdo con movilizar a los equipos a Estados Unidos.

El Girona puede ser uno de los equipos que juegue en Estados Unidos – Natursports / Shutterstock.com

La Liga siempre ha defendido que no obligará a ningún equipo a jugar fuera de España si ellos no quieren, siendo inteligente esta afirmación ya que muchos equipos querrían extender su marca a otros países. Hace unos días, la propia Federación emitía un comunicado en el cual explicaba las razones para no otorgar el permiso para que se lleve adelante el proyecto propuesto por La Liga.

El principal motivo expuesto por el organismo es que se desconocen aspectos fundamentales como las obligaciones asumidas y si existe el consentimiento de los Estados Unidos en el acuerdo, por lo que quieren más detalles de lo firmado hace unos meses. El malestar y la mala relación de ambos estamentos ha quedado reflejada pero los grandes perjudicados de toda la situación son todos los aficionados que quieren ver a su equipo en el estadio.

Una vez solventada la polémica de la implantación del VAR, un nuevo culebrón ha llegado al panorama futbolístico nacional para quedarse ya que ninguna de las partes está poniendo de su parte para llegar a un acuerdo. El 27 de enero es el Girona-Barcelona que quieren llevarse a Estados Unidos, los próximos meses serán claves para conocer el porvenir de toda esta polémica. Lo único que quieren los aficionados es saber donde podrán ver a su equipo y que solo se hable de fútbol durante lo que resta de temporada. El espectáculo debe continuar y dejar las polémicas a un lado.