La vuelta de Mourinho al Real Madrid parece inviable

José Mourinho no será entrenador del Real Madrid. Los dirigentes del club blanco parecen tenerlo muy claro y reconocen no pensar en el portugués ni a corto (confianza en Solari y en llegar al mes de febrero en plena forma), ni a largo plazo. El mercado ha girado de manera inesperada con el adiós del técnico al banquillo del Manchester United, pero ese movimiento no ha supuesto cambio alguno en el rumbo y en la idea de los que mandan en el Real Madrid respecto al banquillo.

La relación entre el que fuera entrenador y Florentino Pérez y José Ángel Sánchez es perfecta. En este tiempo han intercambiado mensajes, pero siempre dentro de la cordialidad y formalidad, algunos de ellos muy del estilo Mourinho. Justo después de ganar la Europa League, el portugués deseó suerte a sus amigos madridistas diciendo: “Nos vemos en Skopje”. Genio y figura. Estos días los mensajes de consuelo entre amigos se han repetido, pero de ahí no han pasado.

Además, durante el tiempo en el que Mourinho ha sido el dueño del banquillo primero del Chelsea y después del United, cualquier movimiento alrededor de jugador alguno de ambos equipos, era consultado al técnico y viceversa. Ningún golpe bajo.

Lo que no ha habido en estos cinco años de ruptura de relaciones profesionales, es la más mínima duda por parte de los dirigentes blancos a la hora de pensar en un posible regreso de Mourinho a La Casa Blanca. No han albergado ni la duda. Consideran que es una etapa cerrada y que sería contraproducente echar la vista atrás de esta manera. Nadie puede dar la espalda a la realidad y olvidar la erosión que produjo Mourinho en el vestuario y en el club. Mucho desgaste.

Posible regreso de Mourinho – Oleksandr Osipov / Shutterstock.com

Decisión complicada

Tampoco olvidan las dos malas experiencias que ha tenido en Chelsea y Manchester United, en cuyos equipos no ha dejado muchos amigos que se diga. Es cierto que durante las horas previas a la destitución de Lopetegui, algunos pensamientos en voz alta apuntaba al hipotético (teniendo en cuenta que tenía contrato) regreso de Mourinho o incluso llegada de Conte, pero al final se dio un paso hacia la lógica de mirar hacia abajo y tirar de Solari, que ahora tiene por delante cinco meses para demostrar su valía.

Esto no quiere decir que el club no esté atento a lo que pueda ofrecer el mercado, pero las miras no se dirigen hacia Portugal. Mantienen que es una etapa terminada y como tal así seguirá. “Mejor como amigo que como entrenador”, afirman, despejando cualquier duda que pudiera existir sobre su posible regreso al Real Madrid.

Hay otro dato importante, diabólico en este caso, que es las ‘ganas’ que le tiene el presidente del Real Madrid a un Sergio Ramos, a quien nadie le discute su relevancia como futbolista, pero del que Florentino Pérez cree que se excede en su papel de capitán y líder del equipo. Jugador y dirigente mantienen una buena relación de cara ala galería, pero no es tal. Florentino cree que si vuelve José Mourinho como técnico ‘matará dos pájaros’ de un tiro.

Primero pondrá orden en el vestuario (objetivo número uno), segundo meterá en cintura a Sergio Ramos o será un ‘puente de plata’ para que el sevillano se busque la vida fuera del Bernabéu. De hecho, el club tiene ya medio atado a un central de quilates que sería el sustituto de Sergio Ramos y se complementaría con Raphael Varane, el zaguero que más le gusta al ex entrenador del Manchester United.