El triunfo de los equipos pequeños en La Liga

Nueve jornadas. Y ahí están en lo más alto de la clasificación. El éxito viene a verlos en este inicio de temporada. Son tres equipos inesperados en la cima. El Espanyol, segundo; el Alavés, tercero, empatado a puntos con los pericos; y el Valladolid, sexto. Los dos primeros en Champions, ambos con 17 puntos, el otro en la Europa League, con 15. Lo nunca visto. Tres proyectos, tres métodos de trabajo, tres ejemplos de austeridad o cómo confeccionar tres plantillas con muy poco, con miserias de presupuesto. Pero hay más. La apuesta por los técnicos, el acierto en los refuerzos, la paciencia…

No es de ahora, viene de largo. El 1 de diciembre de 2017, el Alavés hizo oficial la contratación de Abelardo. Era un equipo sin rumbo. Y el Pitu, el tercer técnico tras los fracasos de Luis Zubeldía y Gianni de Biasi. Tres días después, el 4 de diciembre, debutaba con una remontada en el campo del Girona (2-3). Jornada 14 de la pasada Liga. Ahí empezó todo. El resurgir.

Abelardo ha cambiado al equipo. El juego y la mentalidad. Desde su llegada al banquillo, los vitorianos se mueven en números de Champions. Incluso, disputan el liderato en este arranque liguero. A pesar del éxito, nadie pierde la perspectiva en el equipo. “Nuestro objetivo es seguir el próximo año en Primera división”, aseguraba el entrenador tras ganar esta jornada al Celta.

Analista, segundo técnico, ayudante de Tito en el Barcelona, entrenador… A Rubi ahora le sonríe el fútbol, pero ha sido un ‘currante’ del balón. Ha pasado por los banquillos de Tercera, Segunda B, Segunda… Y ahora está en lo alto en Primera. El míster es uno de los secretos del éxito del Espanyol, por cierto, un equipo del que se tuvo que marchar tras dirigir tres años al filial, entre 2005 y 2008.

El Espanyol marcha segundo en La Liga – Christian Bertrand / Shutterstock.com

Rubi ha vuelto al club perico tras ascender al Huesca, un hito para historia del club oscense. Es detallista, analiza al rival hasta la extenuación y cuida la relación con el jugador. Además de ser fiel a sus ideas, a un estilo de fútbol ofensivo. El míster es de la escuela de Guardiola, del que se declara admirador, y en su libreta solo se lee el 4-3-3. Y no tiene vértigo. “Vamos a defender la segunda posición”, comentaba tras la victoria frente al Huesca.

Pero el acierto del Espanyol también está en los fichajes. En la apuesta por Borja Iglesias, un jugador ‘desconocido’ en Primera. Sólo había disputado 12 minutos en la élite, pero el club no lo dudó. Pagó 10 millones al Celta y se convirtió en el mayor desembolso perico por un futbolista. Ahora, el tiempo le está dando la razón y el ariete es el Pichichi perico, con cuatro goles, en este inicio de temporada.

Sergio González sigue en el banquillo del Valladolid, pero… el comienzo liguero bien podía haberle puesto de patitas en calle. Cinco partidos sin ganar, tres empates, dos derrotas y una preocupante sequía goleadora: el equipo estuvo sin marcar hasta la jornada quinta. La paciencia tiene premio. Y el Valladolid enderezó el rumbo. Tanto que ha ganado los últimos cuatro partidos de forma consecutiva: Levante, Villarreal, Huesca y Betis.

Sergio es uno de los artífices de esta reacción. La de ahora y la del pasado. Desde su llegada al banquillo el pasado 10 de abril, los pucelanos fueron otros. Primero, ascendieron a Primera. “Sergio tocó una tecla mágica y, de repente, activó algo que teníamos dormido”, reconocía Nacho, lateral izquierdo. Y, ahora, se han colocado sextos en la máxima categoría, a dos puntos de Champions y a tres del líder.

Más mérito aún. El Valladolid ocupa un puesto de Europa League. Y lo hace con un gasto ínfimo en refuerzos, el menor de todos los equipos de Primera. Los pucelanos, que mantienen la base de la pasada campaña, sólo pagaron por Alcaraz y Cop. Un millón y medio en total.