El resurgir de Dembélé

Tras su fichaje la temporada pasada, la presión sobre el jugador francés estuvo presente desde el primer momento. Una perla de 21 años que había demostrado grandes cualidades durante su paso por la Bundesliga alemana. Su adaptación no sería nada fácil y cuando parecía que mejor estaba jugando, sufrió una lesión que le tuvo cerca de 3 meses alejado de los terrenos de juego. Tras ello, su progresión se ralentizó considerablemente y no logró demostrar realmente que el precio que se había pagado por él era justo.

Empezaban a llegar las críticas de algunos sectores de la afición ya que el rendimiento del jugador estaba siendo muy por debajo de lo que se espera por un jugador por el que se desembolsó más de 100 millones de euros por su contratación. La temporada pasada finalizaría con destellos de calidad en algunos de los partidos finales de la competición doméstica. El club catalán sabía que tenía que hacer algo para recuperar a un jugador tan valioso y Abidal sería una de las claves para ello.

Le esperaba un verano movido a Ousmane ya que se proclamó campeón del Mundial con la selección francesa. Todo era felicidad hasta que aparecían los primeros rumores de su salida en forma de cesión del FC Barcelona, el equipo quería que el jugador se formara y volviese para brillar como lo debe hacer un jugador de sus cualidades. El idioma y la ciudad fueron las principales dificultades en su adaptación durante la primera temporada en Can Barça.

Dembélé en la Supercopa de España ante el Sevilla – Christian Bertrand / Shutterstock.com

El Barcelona terminaría confiando en él y darle una oportunidad para que disputase una temporada más en el Camp Nou. El primer asalto sería ante el Sevilla en la Supercopa de España disputada en Tánger, donde demostró estar a la altura de un equipo que aspira a todo. De sus botas saldría el tanto que decantaría la final en favor de su equipo, marcando en los instantes finales del encuentro. Un disparo por todas las cuadras que haría soñar a la afición, reconquistándola y demostrando que en esta segunda temporada cambiarían las tornas.

Llega La Liga y Valverde ratifica su confianza alineándolo como titular en los primeros cuatro partidos de liga. De esta manera, el míster y el club demostraban la fe que tienen sobre el jugador francés y quieren que se convierta en el acompañante idóneo de Messi y Suárez. El extremo francés no desaprovecharía la oportunidad y marcaría tres goles ante rivales diferentes. Un gol ante el Huesca, otro tanto decisivo ante el Valladolid que le daría la victoria y el gol del triunfo en un campo complicado como Anoeta. 6 puntos han salido de las botas del jugador galo esta temporada en tan sólo cuatro partidos, ha habido un cambio en su rendimiento y ya lo está demostrando.

Las lesiones sufridas en la primera temporada ya han sido olvidadas y Dembélé muestra que la presión, por ser uno de los fichajes más caros de la historia del Barcelona, cada vez le influye menos y sabe llevarla sin problema. Queda mucho tiempo por delante para que el explosivo jugador francés siga demostrando su verdadero valor.