Abelardo ha hecho del Alavés un equipo ganador

Pocos podrían pensar a estas alturas que el Deportivo Alavés siguiese una temporada más en Primera División tras el desastre de comienzo de temporada realizado el año pasado. Un equipo desahuciado que se encontraba en una gran crisis hasta que llegó su salvador, Abelardo. El entrenador gijonés se hacía cargo de un equipo roto, sin confianza y lo peor, una afición desilusionada por el mal rendimiento de los suyos.

Abelardo se puso manos a la obra y consiguió una gesta histórica, 10 partidos sin conocer la derrota y hacer de Mendizorroza un auténtico fortín. El equipo norteño acabaría la temporada sin apenas sufrir, 18 puntos por encima del descenso y marcando una dinámica de un equipo realmente ganador. Unas estadísticas que nunca se habían visto en la entidad, que había quedado totalmente sorprendida ante el gran rendimiento que supo sacar el nuevo entrenador de la plantilla. Tras ello, 29 puntos en 18 encuentros eran la razón principal para que Abelardo firmase la renovación para una temporada más seguir al frente del Alavés.

Gran noticia para los aficionados, aunque no sería fácil retener a unos jugadores que dieron un rendimiento extraordinario a final de temporada. Finalmente, numerosas llegadas y salidas en el equipo ya que ante ofertas mayores poco podía hacer el club. Aun así, el míster se mostraba confiado de cara a una nueva temporada en La Liga. El objetivo tanto del club como el entrenador era la salvación y a partir de ahí, licencia libre para soñar con cotas mayores.

Abelardo dando instrucciones contra el Valencia – EFECREATA.COM / Shutterstock.com

La temporada del conjunto azulón no podía empezar en un campo más complicado, visita al vigente campeón donde no lo tendrían nada fácil. El resultado final fue de 3-0 pero el conjunto de Abelardo supo aguantar el empate en el marcador hasta que una genialidad de Messi desatascaría el partido. Derrota intrascendente al haber una diferencia abismal entre ambos conjuntos. Lo importante era no descentrarse y pensar ya en el siguiente encuentro ante un ilusionado Real Betis. El conjunto de Quique Setién hizo un gran partido pero no fue capaz de marcar, por lo que el resultado final fue 0-0. Un empate más que merecido ante un conjunto que jugaría competición europea esta temporada.

El tercer partido de la temporada les enfrentaría al Espanyol, que llegaba repleto de moral tras vencer al Valencia como local. Un gol de Baptistao complicaba el partido pero la charla técnica de Abelardo al descanso hizo que su equipo reaccionase, remontando el partido con goles de Borja Bastón y Rubén Sobrino. 4 puntos en tres jornadas, un balance positivo al no enfrentarse a ningún rival de la parte baja de la tabla.

14 días de parón vinieron de perlas al equipo ya que sirvieron para pulir algunos aspectos tácticos y que el equipo ultimase su preparación física. Tras el parón, partido ante un rival directo por la permanencia como el Valladolid, recién ascendido de Segunda División, del que había que salir con algún punto como fuese. Victoria por 0-1 con gol en el último minuto para los visitantes. Las cinco primeras jornadas dejaban al equipo con un balance de diez puntos en la tercera posición, solo por detrás de Real Madrid y Barcelona.